dissabte, 1 d’abril de 2017

Ferran GarciaSevilla declinant l’invitació a participar com “Espanyol”

Carta de Ferran GarciaSevilla declinant l’invitació a participar com “Espanyol” a l’exposició "Oriente en el arte contemporáneo español (1950-2000), dirigida a Inés Vallejo Jefe de Proyecto Expositivo Departamento de Exposiciones Fundación Juan March Madrid.

"Gracias por su carta y su invitación a participar en la exposición que preparan, pero me temo que no me interesa participar en esta exposición sobre la influencia del oriente en el arte español, por la sencilla razón de que yo no soy español, por más que lo diga mi DNI. Soy catalán, ni mejor ni peor que cualquier otro habitante de este planeta.

Le podría dar miles de excusas, pero no quiero. Podría acogerme al imperativo legal, pero no quiero. Le podría decir que estoy jubilado, pero no quiero. Lo hago por
respeto, dignidad y voluntad propia y colectiva. Recuerde a Rose Parks.

Créame, no es nada personal, sino profundamente político. Parecen ustedes obsesionados con "lo español". Ustedes y otras instituciones españolas. Hasta nueve veces aparece la palabra "español " en su escrito de presentación.

El nacionalismo español, que no se reconoce como tal, no distingue, no reconoce a los otros, porque se piensa dominante por conquista. Las políticas de reconocimiento (Taylor) brillan por su ausencia. Nacionalismo español ciego a lo largo de los siglos, y ahora ciego de ira hacia Catalunya (por eso que en general se llama victimismo en España). El nacionalismo español más rancio continua su batalla por tierra, mar y aire. Le sugiero que se informe sobre el concepto denominado "nacionalismo banal" (Billig). Les propongo que se independicen de ese concepto tan obsoleto ya en un mundo globalizado e intercultural. ¿Se imagina usted, Sra. Inés Vallejo, que me dirigiera a usted en masculino porque no le reconozco su condición de mujer, porque no la reconozco como tal? ¿Se imagina que le dijera que necesito la carta de un hombre para tomar en cuenta su propuesta? Y así una y otra vez. Además de insultarla. Además de no pagarle su sueldo. Además de llevarla a los tribunales por las cosas que usted libremente dice o que no ha hecho. Además de menospreciarla. Además de inventar informes falsos con pruebas falsas contra usted ayudado por la policía? Etc. etc. 


Después de todo eso, ¿querría usted venir a cenar a mi casa? No lo creo. ¿Donde están las voces españolas de gente manifestándose en contra de tales barbaridades? Se pueden contar con los dedos de una mano. Callar por comodidad también nos hace cómplices. Y hacer ver que no pasa nada, es otra forma de violencia. Ofrecen ustedes, aún sin habérselo planteado, un lugar hostil y/o de renuncia de derechos fundamentales de las personas, de sumisión. ¿Lo han pensado alguna vez? Su tratamiento inclusivo forzado, histórico ya, es propio del pensamiento conquistador. Como la ideología machista en cualquiera de sus dimensiones. ¿La ha sufrido usted en algún momento de su vida? ¡Cuantas cosas puede haber detrás de una sola palabra!

Además, tienen ustedes una solución muy fácil y es cambiar la palabra "español" por la de "Estado español". Darían ustedes un paso de gigante hacia el futuro. Wittgenstein nos decía que "los límites de nuestro lenguaje son los límites de nuestro mundo". Estado español y España no son lo mismo, a menos que utilicen la ley del rodillo o del trágala, o la interpretación retorcida de un topónimo romano. De la misma forma que España y Castilla tampoco son equivalentes. Consensos de leyes populares y populistas autoritarias que en el caso de la cultura son doblemente injustificables, porque se supone que ustedes trabajan en un centro cultural (a pesar del pirata, gánster y traficante Joan March, aka Verga, por cierto, financiador del golpe de estado de Franco). Dogmas unitaristas y uniformizadores que son compartidos por los dos partidos mayoritarios españoles, tanto de derechas y como de izquierdas, en ese punto confluentes, ¡qué curioso!

El Estado Español está formado por cuatro naciones, según baremos de reconocimiento internacional, con su historia y su relato propio, y con sus voluntades, sus enfrentamientos e intereses. Seria bueno que hicieran una gran exposición sobre ello, no sólo conferencias de cuota a cargo de catalanes unionistas. Les haría más demócratas y plurales. Y ayudarían ustedes a modernizar su entorno ciudadano, político y cultural. Les haría más europeos. Los separatistas son impensables sin los separad
Le podría dar miles de excusas, pero no quiero. Podría acogerme al imperativo legal, pero no quiero. Le podría decir que estoy jubilado, pero no quiero. Lo hago porores. Le recuerdo que la Constitución Española, en su artículo nº 8, garantiza la santa unidad del estado por la fuerza de las armas. Como las constituciones golpistas  o del tercer mundo. Ya han pasado 42 años desde la muerte del dictador fascista Franco y no se ha modificado ese artículo, por algo será. ¿Jacobinismo obsoleto, borbonismo versallesco, nacionalismo etnicista y periclitado, simple rutina de supervivencia, pasotismo? Recuerde Cuba y Filipinas por citar los casos más recientes, todo lo que se decía entonces, vuelve a sonar ahora. La burbuja continua, y la letanía. Recuerde también los versos de Machado y los harapos.

Por todo ello, y en Catalunya, tanto partidarios como detractores de un estado propio, votaremos en septiembre en un referéndum para la posible desconexión con España, y fundar la nueva República Catalana dentro de la Unión Europea, si el resultado es favorable. Desconexión que de facto ya existe. Las relaciones entre Catalunya y España se encuentran en un punto de no retorno. Y la tensión y represión irán en aumento. Aún no sabemos lo que puede salir de las cloacas, si Europa no las para.

¿Podemos entender hoy la cultura sin la interculturalidad, sin la voluntad de profundización democrática, sin el mensaje emancipador del arte, sin la defensa y liberación de un territorio ocupado, sin la pretensión de tener gestores culturales libres de la obediencia debida (Arendt), sin el reconocimiento mutuo de identidades básicas, sin la búsqueda de un mundo menos violento, sin los deseos hacia la igualdad de género, etc.?

Por último, si tienen interés y tiempo me gustaría que echaran una ojeada a la web: www.lahumanitat.cat

Le saluda atentamente,
Ferran Garcia Sevilla"

1 comentari: